Puerto de la Cruz, joya costera al norte de Tenerife, se presenta como el destino ideal para quienes buscan una escapada de relax y confort en un entorno lleno de encanto. Alojarse en un hotel solo en Puerto de la Cruz es sumergirse en la serenidad de sus paisajes, donde el océano Atlántico se funde con la exuberante naturaleza canaria. Durante su estancia, los viajeros pueden disfrutar de instalaciones pensadas para el descanso, desde piscinas con vistas al mar hasta espacios wellness que invitan a la desconexión total. La atmósfera de esta localidad combina el ritmo pausado de un tranquilo pueblo pesquero con la calidad y variedad de servicios hoteleros que garantizan confort y bienestar. Además, la proximidad a mercados locales, restaurantes con gastronomía típica canaria y paseos por calles históricas permite a los huéspedes vivir una experiencia auténtica, donde cada día puede comenzar con un desayuno frente al mar y concluir con la suave brisa del Atlántico acompañado de un buen vino local. Puerto de la Cruz es un refugio perfecto para quienes desean una escapada relajante, donde cada rincón invita a la contemplación, al descanso y a disfrutar de la armonía que solo un destino con tanta personalidad y belleza natural puede ofrecer.
5 Días / 4 Noches

Detalles de la experiencia

Este contenido es orientativo para inspirar tu estancia en Puerto de la Cruz. Los servicios y actividades dependen del alojamiento final seleccionado y la disponibilidad. Consulta con nosotros en caso de dudas o recomendaciones personalizadas

Día 1: Llegada y Relax

Comience su escapada con un check-in tranquilo en su hotel, aprovechando para familiarizarse con las instalaciones. Una tarde de relax en la piscina o un paseo por los jardines del hotel le preparará para una estancia serena. Al caer la noche, disfrute de una cena ligera en las inmediaciones, degustando cocina local en un ambiente relajado.

Día 2: Día de Spa y Bienestar

Reserve un día para mimarse en el spa del hotel o en alguno de los centros de bienestar cercanos. Masajes, baños de hidromasaje y tratamientos naturales le regalarán una sensación profunda de paz y renovación. Por la tarde, un paseo por el litoral costero ofrecerá una conexión única con el entorno marino y sus vistas inigualables.

Día 3: Gastronomía Local y Paseo por el Centro

Explore el centro histórico de Puerto de la Cruz donde podrá descubrir plazas animadas, tiendas artesanales y mercados típicos. Aproveche para degustar platos tradicionales en los restaurantes locales, como el “mojo picón” o pescados frescos del día. Al caer la tarde, un paseo por el Paseo Marítimo le permitirá disfrutar de la atmósfera marinera y un atardecer inolvidable.

Día 4: Naturaleza y Relax Final

Dedique la mañana a un tranquilo paseo por el Jardín Botánico o relájese en la playa de arena negra de Playa Jardín. Por la tarde, retorne al hotel para aprovechar sus espacios de confort: relajarse con una lectura o disfrutar de una última cena con vistas panorámicas. Una estancia en Puerto de la Cruz culmina con la sensación de paz interior y la invitación a regresar pronto.

Día 5: Despedida y Check-out

Disfrute de un último desayuno disfrutando de las vistas y del ambiente sereno antes de realizar el check-out. Recuerde que Puerto de la Cruz siempre le ofrecerá un refugio de relax y confort para futuras escapadas.